| Aspectos de la Evaluación ArtÃstica |
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El proceso de la creación artÃstica en las universidades, se centra principalmente en la enseñanza, aspectos teóricos, técnicas y termina una vez que se realiza la obra, sin embargo es aquà donde la obra por si sola, inicia una nueva etapa, tal vez la más difÃcil: la evaluación y la crÃtica. Una de las actividades que el artista, con mucha frecuencia no contempla, es la evaluación de la obra. Si el creador de las obras artÃsticas pocas veces realiza una auto-evaluación, pensar en las formas en que será evaluado exteriormente es todavÃa más difÃcil. La obra está expuesta a una enorme cantidad y variedad de espectadores, muchas veces de ellos depende el éxito o fracaso de una creación artÃstica. En el proceso de evaluación deben contemplarse los siguientes factores: La obra de arte, el espectador, México y la globalización y los criterios de evaluación y su metodologÃa.
La Obra de arte es resultado de la actividad humana y es susceptible de ser evaluado por las personas (factor humano temperamento personal y visión). Y por otro lado el talento y el genio con que fue realizada y la intuición, que permite que esa obra sea una propuesta original. Una obra de arte relevante, es decir que manifieste la inversión en tiempo, en trabajo, en intención, en reflexión. Y una obra en la que esa manifestación se ha expresado por parte de un sector de los espectadores, que han hecho una valoración (crÃtica) para presentar la obra como excepcional.
En los siglos XX y XXI, las obras de arte pueden clasificarse en incontables propuestas formales y teóricas, en una enorme variedad de expresiones, muchas veces poco entendibles a primera vista, que van desde la "obra hiperrealista hasta el extremo de la representación hiperabstracta, dificultando la transmisión del mensaje, el cual de por sà puede tener solamente sentido para el artista, y a veces, por emanar de un campo subconsciente puede ser también en parte oculto a él. La producción de una obra de arte, está condicionada por el contexto en el que se produce. Ya sea por similitud (estilo) o por la reacción que este contexto provoca (vanguardia). La obra de arte mexicana, contiene elementos, condicionantes o referencias que permiten la identificación de alguna de las culturas mexicanas.
El objeto calificado como Obra de Arte, permite una variedad de aproximaciones que aterricen en una valoración crÃtica, aproximaciones tan variables y riesgosas como las motivaciones de los espectadores. Es inevitable que el espectador menos conocedor evaluará la obra mas apegada a un gusto en un primer término, como lo hace la mayorÃa de la gente, que contempla una obra, la comenta sin cuidado, según su primera impresión y no la guarda en su memoria. En una minorÃa se encontrarán los "especialistas", que emitirán sus respectivos juicios crÃtico, técnico, filosófico o histórico, apoyados en su conocimiento del tema. El crÃtico de arte aprecia y valora sobre una estética normativa (aplica reglas para juzgar), y revisa una peculiaridad artÃstica especÃfica desde su contexto social cultural, para dar una valoración particular. El crÃtico de arte no puede generalizar ni en su juicio hacia las obras de arte, ni con los artistas, ni puede suponer que su crÃtica tiene una validez intemporal. El crÃtico filósofo se utilizará como herramientas de juicio las técnicas mas recientes de la estética contemporánea, el contexto social o las intenciones personales o sociales del autor. El crÃtico historiador sustituirá otros valores identificables en la obra por el valor que resulta de la permanencia de la manifestación, o del momento histórico que la produce, con la conciencia de la duración de la validez de la crÃtica, y sin duda tendremos crÃticos que se esfuercen en comprobar la calidad de la técnica de representación. Existe también quien hace la evaluación de las obras de arte a partir de la especulación y la ganancia económica, probablemente no sea el mas "conocedor", en términos artÃsticos, ni tenga en sà los medios para hacer un análisis de arte, pero este juicio de valor sobre el objeto artÃstico suele ser muy importante, por lo que se refiere al mercado de objetos, al poder económico que transforma el objeto de arte en un producto mercantilcomprador. para el que hay un Relacionado con este grupo está quien desconoce del arte, de sus intenciones, de su génesis, pero se muestra atraÃdo por el sÃmbolo "arte", como requisito dentro de un cÃrculo social, este personaje es el esnob. El esnob con mucha frecuencia es el adulador de la obra o del artista y un crÃtico de arte improvisado.
México en sus diferentes etapas por su historia ha demostrado a través de sus artistas una continuidad rastreable desde las épocas mesoamericanas más lejanas hasta la llegada de los españoles. Es en ese momento que la nueva imposición de los estilos traÃdos de Europa pretende una primera internacionalización, sin embargo los esquemas culturales prehispánicos afloraron sobre esquemas occidentales. Del mismo modo, más tarde, las posturas internacionales barrocas e incluso Neoclásicas, fueran "mexicanizadas".
Al fin del siglo XIX y principios del XX hay dos corrientes eclécticas. La primera es de arte "nacional" y la segunda es de influencia europea, propuesta también como una internacionalización.
Ante esto, frecuentemente los artistas plásticos del s.XX y s.XXI retoman, con las fuentes internacionales, elementos de carga prehispánica y del periodo colonial- virreinal, que tienen un sentido de identidad mexicana.
El final del siglo XX y este siglo, están caracterizados por la presencia de la alta tecnologÃa, que invade todos los campos haciéndolo casi indispensable. México no es ajeno a esa realidad, y el inicio de nuestro siglo ha sido marcado por la invasión de los medio cibernéticos de comunicación. Para los artistas, los medios cibernéticos no han significado solamente una posibilidad de difusión de su obra, de comunicar sus intenciones a escala mundial, sino que les ha permitido el acceso a nuevas formas de expresión plástica y a la creación de redes de crÃtica de arte internacionales, basadas en reproducciones digitales de amplÃsima difusión, operando bajo el riesgo de llegar a una uniformidad incluso en la forma de valorar. Esta nueva ola de globalización tiene también sus detractores, pero como las anteriores, parece inevitable su extensión y su posible adaptación a las condiciones mexicanas.
La relación que existe entre el espectador y la obra de arte, necesariamente se tiene que dar a través de una valoración o crÃtica. El método de crÃtica, debe ser flexible y a veces hasta intuitivo, de tal forma que el crÃtico percibe hasta lo que no está a la vista. Por eso cualquier crÃtico deberá tomar en cuenta que la obra de arte tiene forma sensible expresiva y su parte formalista, que se refiere a su configuración formal de apariencia, sensible y armonÃa. La obra de arte relevante tiene además las siguientes caracterÃsticas: Originalidad, mensaje, dominio de técnica e identidad. El Método de crÃtica debe identificar del Artista:
De la obra de Arte:
Tipos de crÃtica:
Estas tres formas de crÃtica no dependen de cánones de medición de la belleza de una obra, sino que al contrario, permiten que puedan ser utilizados con la flexibilidad que cada caso requiera.
Evaluación por los "conocedores": La evaluación de este grupo de espectadores se fundamenta en:
Evaluación por los "promotores": Para este grupo la evaluación del objeto de arte puede tener los siguientes aspectos:
Evaluación por los artistas: Este grupo de espectadores puede considerarse crÃtico especializado, y además de los criterios del especialista su valoración incluye:
Evaluación por el público no especializado:
Evaluación esnob:
La evaluación de la obra de arte es una actividad que involucra a todas las personas que se enfrentan al objeto artÃstico. Cada persona hace una valoración desde su propia experiencia previa y desde su gusto personal, con mayor intensidad en las personas que no son crÃticos especializados, es decir, en la inmensa mayorÃa de las personas. La cantidad de información gráfica de que se dispone a través de la tecnologÃa y los medios de comunicación provoca que esa "experiencia previa" sea muy rica en cantidad, aunque pobre en calidad. Las reproducciones sustituyen a la obra y los originales artÃsticos conmueven menos que las animaciones a través de red (Internet). Las posibilidades tecnológicas y la inundación de imágenes promueven una baja estima de la obra de arte original. Esa tecnologÃa y medios de comunicación pueden sin embargo permitir al artista y al crÃtico la aproximación a nuevas propuestas artÃsticas y formas de evaluación. Por lo tanto las escuelas que prepararan a los generadores de arte como la escuela de Diseño Gráfico, de Interiores, Arte y Cultura, Arquitectura y Artes Plásticas deben ser formadoras de artistas y verdaderos crÃticos, que tengan los argumentos, mediante una metodologÃa axiológica y las cualidades necesarias para poder elaborar una crÃtica que fortifique el verdadero arte original y que elimine y descalifique lo que verdaderamente no merece este denominación y debe necesariamente tomar otro rumbo. Agregue su comentario
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