La actividad delictiva y su relación con la habitabilidad urbana en el Barrio Nuevo, Silao Gto. de 2006-2010.

Edición:
Décimo Octava Edición Diciembre 2018
Actualizado: Friday, December 7, 2018 - 18:17
Addthis: 
Body: 

SECCIÓN: Artículo

La actividad delictiva y su relación con la habitabilidad urbana en el Barrio Nuevo, Silao Gto.  de 2006-2010.

Juan Felipe Amador Arzola[1] y Norma Mejía Morales[2]

 

Resumen

La delincuencia es una problemática que ha aumentado sus índices en el estado de Guanajuato en los últimos años, la búsqueda de estrategias de solución se ha vuelto una de las principales preocupaciones para el gobierno y la sociedad, ya que afecta la calidad de vida de sus habitantes. El presente trabajo es una aproximación a la correlación entre los conceptos de habitabilidad urbana y la actividad delictiva presentes en el Barrio Nuevo de Silao, Guanajuato. Sus elementos físicos y socioculturales permiten tipificarlo como un barrio tradicional. Los antecedentes del estudio establecen que en este tipo de barrios pueden encontrarse características físico-espaciales que propician condiciones proclives para la delincuencia.  El estudio correlacional entre la delincuencia y la habitabilidad urbana determinó puntos de incidencia entre los elementos urbanos y las condiciones de delito, ofreciendo elementos para fortalecer acciones de intervención urbana que puedan incrementar la habitabilidad con la consecuente disminución de la delincuencia en Barrio Nuevo. Arriba.

Palabras clave: Habitabilidad urbana, barrio, delincuencia

Abstract

In recent years the crime rate in the state of Guanajuato has increased, a search for a solution has become the main concern for the government and society, in which affects the quality of life of its inhabitants. This paper is an approximation to the correlation between the concepts of urban habitability (land use, urban equipment and roads) and the criminal activity present in Barrio Nuevo of Silao, Guanajuato. Its physical and sociocultural elements identify it as a traditional neighborhood and within these same characteristics are found that violate the space and life within it to be victims of interpersonal crimes. The study of the relationship between both concepts determined points of incidence between the urban elements and the crime conditions, thus generating possible points of intervention.

Keywords: Urban habitability, neighborhood, crime

 

Introducción

Las ciudades latinoamericanas, han sido víctimas de la delincuencia en sus variadas formas, y más allá de generar problemas sociales, crean un verdadero conflicto también en el ámbito urbano, desde el aspecto de la ciudad, hasta el mismo nivel de habitabilidad que puede ofrecer un lugar a sus usuarios. El tema de inseguridad es el segundo de mayor interés a nivel mundial, Latinoamérica se ha vuelto uno de los principales focos de inseguridad en el mundo y México ocupa uno de los primeros lugares de la lista de ciudades inseguras (Vega y Mosqueda, 2015).

A nivel nacional, el estado de Guanajuato se encuentra dentro de los primeros nueve sitios tanto en conductas delictivas como en delitos cometidos según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre seguridad Pública (ENVIPE) en sus datos registrados en 2016, de la misma manera, ocupa el tercer lugar de incidencia delictiva nacional según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) (Gobierno de México, 2017), además, dentro de la zona occidente del estado que contiene a los municipios de Silao, Romita, Purísima del Rincón y San Francisco del Rincón, Silao encabezó el número de denuncias con 1525 de éstas durante los primeros seis meses del año 2014. Silao también se encuentra entre los 10 municipios con mayor número de homicidios dolosos, que representan a un 20% del total de municipios del estado.

La ciudad de Silao en los últimos años ha sido parte de esta problemática, siendo que una de las distinciones que se hacen de la ciudad es la delincuencia que se vive a diario por las calles dentro de los variados barrios que existen.

Uno de ellos es Barrio Nuevo, que fue consolidado como barrio popular durante el crecimiento de la población en el estado de Guanajuato en la década de 1940 (Trujillo y Velázquez, 2010). Si bien, el barrio no se encuentra dentro de los puntos rojos de delincuencia de la ciudad en los datos de la policía preventiva municipal, es por falta de denuncias de las víctimas, puesto que la mayoría de los delitos se quedan como datos negros, es decir, el delito ocurre pero no es denunciado (Arzola, 2017). Dichos delitos van desde peleas urbanas, robos con violencia, asaltos e inclusive homicidios dolosos.

Según notas periodísticas, las victimas en la mayoría de los casos no son los vecinos del barrio sino los usuarios que transitan por el lugar o que acuden a él para abastecer alguna necesidad en los equipamientos y/o servicios cercanos. Otras notas periódicas (Ramírez, 2015), clasifican al barrio como un lugar sin ley.

Barrio Nuevo se localiza dentro de una zona que presenta una alta dinámica urbana, situación que puede relacionarse con la existencia de las actividades delictivas anteriormente descritas, pudiendo ser de esta manera los factores físicos una de sus causas.

Las características de la dinámica barrial, obedecen a que su emplazamiento se encuentra en una zona con puntos de gran interés para la ciudad en general, misma que ha surgido ante la necesidad en el cambio de organización interna con el aumento de la población, ya que Silao se ha proyectado en los últimos años como una de las cinco ciudades con mayor aumento poblacional en el estado de Guanajuato[3], creándose nuevas zonas de equipamiento urbano y surgido algunos cambios en la organización interna de la ciudad.

El principal cambio ha sido el pasar de ser una ciudad de organización concéntrica (de un solo centro) a una ciudad Multinuclear (con varios centros múltiples) según la estructura interna explicada por Ducci (1989), en los que se pueden destacar tres centros; el primero es el centro histórico, el segundo se localiza en la zona norte de la ciudad que contiene varios equipamientos y servicios y un tercero en la zona este con la plaza comercial la joya y algunos locales comerciales. Barrio Nuevo se ubica entre estos tres centros, y además, ahora alberga parte del comercio y de la dinámica urbana de la zona, convirtiéndose así en el punto central y de transición entre ellos (imagen 1).

Imagen 1 Centros múltiples de Silao y sus interconexiones

Fuente: Elaboración propia

El emplazamiento de nuestra zona de estudio la hace estar bien comunicada con el resto de la ciudad, tener fácil acceso a todos los servicios, y al ser un barrio tradicional contar con un grado de identidad alto por todas las tradiciones que muestra. Según la teoría, un barrio con todos estos elementos ofrecería un nivel de habitabilidad adecuado, lo interesante resulta al pensar si realmente estos elementos ayudan o repercuten en la vida de sus habitantes, saber si disfrutan de vivir en él, si para ellos el espacio urbano en Barrio Nuevo es percibido realmente inseguro y con problemas como al resto de la sociedad o si les brinda un buen lugar para habitar, ya que además de contar con altos índices de delincuencia también está rodeado por una gran cantidad de servicios en su periferia que lo hace contar con una gran cantidad de población flotante.

Aspectos teóricos conceptuales

A partir del problema de investigación, se determinaron tres ejes conceptuales para encuadrar teóricamente el estudio:

1) El barrio

Consideramos los principales los tipos de barrio definidos a partir de las dinámicas socio espaciales, la clase social, uso de suelo y sus componentes socioculturales y espaciales, para de esta manera identificar y tipificar al Barrio Nuevo como un barrio tradicional.

2) La habitabilidad urbana

Tomando como base a la habitabilidad externa, analizada a partir de los componentes de la estructura urbana y la dotación o existencia de cada uno de sus elementos, los relacionamos con las condiciones físicas establecidas en el eje del barrio para con ello reconocer los atributos de habitabilidad con los que cuenta el espacio urbano de Barrio Nuevo.

3) La delincuencia

Tomando como disciplina de apoyo la sociología, describimos el origen y/o causas del fenómeno de estudio siendo éstas espaciales y sociales, las cuales determinan los delitos cometidos en la zona identificados como delincuencia interpersonal, estableciendo así zonas de peligro y que generan sentimiento de inseguridad.

El Barrio

Del total de componentes físicos (vivienda, servicios, calle, parroquia y plaza) y socioculturales (identidad, ideología, costumbres, tradiciones y población) de un barrio (González, et.al., 1994 y Cárdenas, et.al. 2007), Barrio Nuevo cuenta con un 90% de ellos. Sólo carece de una plaza dentro de su espacio urbano como componente físico siendo un elemento de importancia al ser detonante de cuestiones sociales como la convivencia vecinal y las relaciones sociales de los habitantes de la zona.

Cumple con los demás elementos; 1471 viviendas, servicios y equipamiento variados, vialidades principales, secundarias y terciarias, la parroquia de San José, identidad ya que el 37% de sus habitantes son originarios y cuentan con un sentido de apropiación además de las bandas de cholos[4] que son quienes realmente identifican al Barrio como un barrio de pandilleros, ideología católica, costumbres y tradiciones como la Danza del Torito[5] y Los Ponches[6], y en el Barrio habitan 6006 personas. (imagen 2)

Imagen 2 Componentes de Barrio Nuevo

 

Fuente: Elaboración propia con base en (González, et al, 1994; y Cárdenas, et al, 2007)

Además de los componentes generales de los barrios, Barrio Nuevo cuenta con varios elementos que lo caracterizan como un barrio tradicional, se localiza al lado noreste del centro histórico, es compacto en cuanto a que contiene un espacio delimitado tanto física como socialmente, tiene continuidad con la traza, cuenta también con una traza propia teniendo como delimitación las calles Av. 5 de mayo, calle Hidalgo y el boulevard Raúl Bailleres, mismas que contienen las 35 manzanas que conforman el barrio (INEGI, 2010), cuenta el templo de San José y cuenta con un uso de suelo variado, el único elemento ausente en nuestra zona de estudio es de nueva cuenta el espacio público. (Imagen 3)

Imagen 3. Localización de barrio Nuevo con respecto al Centro Histórico

Fuente: Elaboración propia en base al INEGI (2010) Inventario Nacional de Viviendas

En cuanto a los componentes socioculturales de un barrio tradicional, en Barrio Nuevo se manifiesta la Identidad a través de La Danza del Torito, Los Ponches y la fiesta patronal de San José. El elemento que no está presente en nuestra zona de estudio según los componentes propuestos por (González, et al, 1994) es la vida comunitaria, lo que pudiera tener explicación si se relaciona este indicador con la falta de espacios públicos en los que puedan desarrollarse actividades culturales, que genere cohesión entre los habitantes del barrio (Ver imagen 4).

Imagen 4. Barrio Nuevo como barrio tradicional

Fuente: Elaboración propia con base en (González, et al, 1994; y Cárdenas, et al, 2007)

Barrio Nuevo, es un barrio tradicional según los elementos físicos y socioculturales que presenta, elementos que de acuerdo a aspectos teóricos sirven para contar con una relación vecinal buena, sin embargo, la presencia de la actividad delictiva es un factor que repercute de manera directa a estas relaciones.

Habitabilidad urbana

Las condiciones de habitabilidad básica establecidas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) incluyen parámetros mínimos de higiene, salubridad y cobijo (UN-HABITAT, 2008) manteniendo a la vivienda como eje central de la misma relacionándola con la accesibilidad a servicios y equipamiento, sí como al nivel de ingresos por lo que recomienda que dentro del concepto de habitabilidad se incluya la creación de espacios productivos y fuentes de empleo.

Con base a los elementos analizados de la estructura urbana, se hizo una evaluación donde se otorgó un porcentaje por componente y por elemento, para determinar el grado de habitabilidad con el que cuenta Barrio Nuevo, obteniendo un 58.31%, situación que confirma que la habitabilidad en la zona de estudio es baja. Teniendo un déficit al no contar con espacios públicos, la falta de equipamiento y de mobiliario en la zona, además de las zonas críticas sobre las proporciones viales. En cuanto a usos de suelo encontramos un uso variado ya que tiene uso habitacional, comercial y equipamiento urbano, presenta una densidad de población H0, es decir que no tiene problemas de hacinamiento y sus lotes son irregulares.

El equipamiento que más prevalece son los elementos educativos, seguido de los de deporte y administración pública, y tanto de comercio, salud y cultura, solamente se cuenta con dos elementos de cada subsistema respectivamente, teniendo nula existencia de asistencia social, abasto, comunicaciones, recreación y servicios urbanos.

En el tema de vialidades, se cuenta con primarias, secundarias y terciarias, teniendo una buena conectividad, el problema surge al momento de analizar los mobiliarios urbanos y la proporción de vialidades, mismos que presentan un déficit y un problema en cuanto a ancho y alto de edificios, generando en algunas zonas un sentimiento de cautiverio, tema que se explica en el apartado de los atributos. (imagen 5)

Imagen 5. Habitabilidad urbana en el Barrio Nuevo, Silao, Gto.

Fuente: Elaboración propia con base en Moreno (2008)

Atributos

La dotación de los elementos anteriormente analizados, proporcionan ciertos atributos a nuestra zona de estudio, mismos que Ruano (1999) menciona son importantes para la habitabilidad, éstos son: variedad, versatilidad, permeabilidad, movilidad, accesibilidad y legibilidad.

Barrio Nuevo ante sus características físicas y sociales, presenta el 99.70% de atributos ante la habitabilidad urbana que menciona Ruano (1999), ya que solamente algunas vialidades presentan problemas de permeabilidad, aunque en el caso de que la legibilidad exista ésta se ve reflejada por una cuestión que demerita la calidad de vida, siendo la seguridad un aspecto que imprime a un espacio estabilidad para vivir. (imagen 6)

Sin embargo, ante la existencia física de los elementos de la estructura urbana que genera los atributos anteriores en el barrio, éstos en algunos casos se vuelven condiciones que generan la delincuencia, como es el caso de la variedad de usos de suelo, y de la versatilidad del espacio ya que éstas son detonantes para que se presente una dinámica urbana alta, y con ello los actos de vandalismo, siguiendo la propuesta de Urdal (2006) quien dice que en un espacio con alta concentración de personas resulta más fácil cometer un delito por la falta de atención en cada movimiento, y de acuerdo a las zonas identificadas por los usuarios como inseguras contrastando con las zonas que presentan mayor concentración de giros comerciales en el barrio, resultando una similitud entre ellas. (imágenes 6 y 7)

Imagen 6 Evaluación de atributos en Barrio Nuevo

Fuente: Elaboración propia con base en Ruano (1999)

Las secciones viales con proporción mayor o igual a 1, además de que resta permeabilidad urbana, experimenta el sentimiento de inseguridad que es una condición social para las actividades delictivas, como es el caso de las vialidades Los Ángeles, San Agustín, Comanja y La Bolsa, mismas que están dentro de la zona identificada como insegura.

 En cuanto a los aspectos de permeabilidad y accesibilidad, éstas condiciones ayudan al delincuente a tener alternativas de escape, puesto que al ser éstos últimos los habitantes del barrio, lo conocen y saben a qué lugares llegar, por otro lado la victima por el sentimiento de inseguridad y miedo, no entra al espacio de Barrio Nuevo, creándose así una condición urbana que ayuda al delincuente ante el fenómeno, sumado a esto, la zona insegura y la que cuenta con vacantes urbanas utilizadas por los pandilleros, resultan ser las mismas, determinando de ésta manera, que en efecto se facilita la actividad al delincuente.

 El atributo de legibilidad se brinda al barrio por cuestiones sociales, ya que los usuarios identifican los lugares por medio de las pandillas o la inseguridad que existe en cada uno de ellos, situación que demerita el uso de estos espacios, segregándolos y llevándolos a un deterioro, volviéndose de ésta manera una condición que causa delitos.

Siguiendo la línea de los lugares segregados y deteriorados en la zona de estudio, una cuestión interesante que surgió a la hora de revisar todos los aspectos anteriores tanto de estructura urbana como atributos de la habitabilidad, fue que existen diferencias entre los distintos espacios que contiene Barrio Nuevo, siendo la principal causa las intervenciones que se han tenido en los últimos años, situación que resulta interesante, puesto que un espacio intervenido puede ofrecer un mejor grado de habitabilidad que uno con falta de intervención, es por ello que se hizo un análisis sobre las intervenciones hechas al barrio, encontrando que la última intervención interna fue hace más de 15 años, teniendo intervenciones solamente en las vialidades principales que colindan, las cuales albergan el comercio y el equipamiento que abastece a la ciudad, dejando al barrio en segundo término.

Barrio Nuevo es un barrio segregado tanto fisica como socialmente, el problema de la fragmentacion, la llegada de todos los giros comerciales, la creacion de las centralidades norte y este en la ciudad, fue una causa para que iniciara la dinámica humana alta en la zona donde se ubica el barrio. Una vez teniendo la dinámica alta, es evidente que barrio nuevo tuvo una concentracion mayor de personas residentes y no residentes, y retomando la propuesta de de la Torre (2015), esto aumentó la vulnerabilidad para que exista la delincuencia.

Imagen 6 Zonas con problemas de habitabilidad urbana

 

Fuente: Elaboración propia

 

Imagen 7 Zonas inseguras

Fuente: Elaboración propia

En la investigación de campo, los habitantes nos reforzaron este supuesto, ya que mencionaron que anteriormente el barrio no tenía  este problema, no se presentó sino desde hace unos años a la fecha. Paralelamente hace algunos años se implementaron los centros múltiples y  los giros comerciales en la periferia.

Al pasar del tiempo, fue un hecho que Barrio Nuevo presentara índices de delincuencia cada vez mas altos. Situación que lo llevo no sólo a estar fragmentado, sino que atrajo la segregación, la mala reputación hacia el barrio, el sentimiento de inseguridad al transitarlo inclusive a evitar el espacio urbano que ocupa.

Delincuencia

La seguridad pública es un tema que preocupa a la sociedad global en general, puesto que es un fenómeno que ha ido en aumento en los últimos años, esto según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esta situación no es para nada ajena a América Latina, sino todo lo contrario, es un tema que nos ha alcanzado de manera radical y por lo que se han incrementado diferentes estrategias para combatirla, aunado a ello la evolución de estudios de esta índole es eminente.

“La violencia y la inseguridad representan actualmente dos de los principales desafíos que afrontan las ciudades. La estigmatización de la vida urbana crece a medida que aumenta el sentimiento de inseguridad, y el imaginario colectivo transforma a las ciudades en territorios privilegiados de crimen.” (de la Torre, 2016: 69)

Las oportunidades del delito son aquellos factores ambientales, que propician a los delincuentes o que los incitan a delinquir. (Felson y Clarke, 1998) Es por esto que se desarrolló un estudio en base a los elementos físicos y sociales anteriormente descritos, contrastados con los factores considerados como vulnerables ante el fenómeno, obteniendo los siguientes resultados.

Condiciones físicas

En nuestra zona de estudio, existe un nivel de dinámica urbana alta y existen actividades delictivas, por lo tanto, retomando la teoría de Urdal (2006), el exceso de usos de suelo, hacen daño a Barrio Nuevo, volviéndolo vulnerable ante la delincuencia.

En tanto a la lista de factores creada con base en Ruano (1999); Vega y Mosqueda (2015); Gobierno de Chile (2003) y Valladares (2005), y con base a lo revisado en el capítulo de habitabilidad urbana, se determinan los siguientes puntos como condiciones físicas que causan el delito; 1) la variedad en el uso de suelo, 2) nuestro barrio cuenta sólo con las vialidades como espacio público, esto conlleva a tener un déficit de este elemento; 3) al ser los delincuentes habitantes del barrio y al existir vacantes urbanas que se han convertido en refugio para las pandillas, se genera una cercanía entre las zonas inseguras y las residencias de los vándalos; 4) existen zonas de penumbra provocadas por los mismos pandilleros que generan puntos ciegos e inseguros; 5) la situación de deterioro y fragmentación en la zona son un hecho, en base a lo determinado en el capítulo anterior. De esta manera, Barrio Nuevo cuenta con el 85.71% de elementos urbanos vulnerables para que se presente el delito, identificando un alto porcentaje de éstos (imagen 8).

Imagen 8. Elementos físicos en Barrio Nuevo como condiciones de delito

 

Fuente: Elaboración propia con base en Ruano, 1999; Vega y Mosqueda, 2015; Gobierno de Chile, 2003; y Valladares, 2005

Condiciones sociales

Existen factores sociales que promueven de alguna manera la delincuencia, ya que, al ser un problema social, la falta del desarrollo de actividades comunitarias que promuevan la vigilancia natural como lo dice Alguacil (1998), existiendo algunas otras como el sentimiento de inseguridad, y el sentimiento de cautiverio, que no hacen otra cosa más que activar el sentido de alerta en los ciudadanos, privando, en el caso de Barrio Nuevo, de apoyo comunitario ante una situación de delito.

Haciendo un resumen de las condiciones sociales existentes en la zona de estudio en base a la teoría revisada, se determina la presencia del sentimiento de inseguridad y el de cautiverio que se desarrollan por cuestiones de la estructura urbana, al igual que la falta de organización social, relaciones comunitarias y vecinales y participación social, que surgen en base a la falta de un espacio público y actividades que las promuevan. Estableciendo de esta manera, un déficit total ante las cuestiones sociales que brinden seguridad a los usuarios de la zona, ya que no existe ningún elemento de ellos que lo apoye.

Imagen 9.  Elementos sociales en Barrio Nuevo como condiciones de delito

Fuente: Elaboración propia con base en Antillano (2013) y Vega y Mosqueda (2015)

Dentro de la zona de estudio propiamente, se muestran algunas de las conductas listadas en los datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre seguridad Pública (ENVIPE), para poder identificarlas de manera más precisa, se realizó una colecta de datos en campo por medio de guion de entrevista, obteniendo los siguientes resultados.

En la población residente la lista de delitos se ordena según si incidencia de la siguiente manera (imagen 10); amenazas verbales con 100%, robo o asalto en la calle o en transporte público y robo en casa habitación con 71.43% ambas, robo total o parcial de vehículo con un 42.86% y lesiones con 14.29%, los residentes manifestaron que no hay presencia de extorsión ni fraude.

Imagen 10.  Resultados de encuesta en delitos

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a la población no residente los delitos se ordenan de la siguiente manera, robo o asalto en la calle o transporte público y amenazas verbales con un 100%, robo en casa habitación, fraude y lesiones con 80%, robo total o parcial de vehículo con 60% y extorsión con 20%.

En la lista de las conductas delictivas (imagen 11) el orden según los residentes es el siguiente; consumo de alcohol en la calle, consumo de droga, robo o asaltos frecuentes y venta de droga con un 100%, riñas entre vecinos y venta ilegal de alcohol con 85.71%, pandillerismo o bandas violentas con 71.43%, disparos frecuentes y venta de productos pirata con 28.57 %, la actividad que los vecinos del barrio reconocieron con menor frecuencia fueron los homicidios con 14.29%.

Respecto a las conductas delictivas los no residentes manifestaron lo siguiente; presencia en un 100% de consumo de alcohol en la calle, consumo de droga, robos o asaltos frecuentes, pandillerismo o bandas violentas, riñas entre vecinos y homicidios, un 80% dijo que el barrio presenta venta de droga, y el 60% disparos frecuentes, venta de productos pirata y venta ilegal de alcohol, en este caso es interesante que los no resientes no dejaron ni una actividad delictiva en 0%, lo que nos respalda lo que se planteó en la introducción, es decir, que la población flotante cataloga al barrio como un lugar peligroso (imagen 11).

Imagen 11.  Conductas delictivas

Fuente: Elaboración propia

Algo que resultó interesante al momento de aplicar las encuestas, fue que algunos de los encuestados no residentes, manifestaron no saber con certeza de la presencia de algunas conductas delictivas, sin embargo, suponían que las había al interior del barrio, puesto que ellos sólo circulan por las calles de la periferia, esta situación se relaciona directamente con la permeabilidad, y viene a reforzar lo que se planteó en el capítulo de habitabilidad urbana, la población no utiliza el barrio como conexión interna de la ciudad por temor.

En ambos casos los delitos que presentaron el 100% fueron las amenazas verbales, y en el caso de las conductas delictivas fueron los robos, el consumo de alcohol y el consumo de droga.

Un dato interesante y de gran contraste es el tema de la conducta de homicidios, puesto mientras que los residentes manifiestan un 14.29% de presencia, en los no residentes el 100% manifiesta saber de su existencia dentro del barrio, dato que es curioso, ya que existen datos duros que afirman que en el lugar ha habido homicidios, pues como se dijo en la introducción existen notas periodísticas de este fenómeno.

La delincuencia urbana es una de las preocupaciones ciudadanas prioritarias, puesto que es un factor de la calidad de vida de la población y una de las expresiones más claras del nivel de crisis urbana.

Al ser la ciudad el escenario de las relaciones humanas, el lugar donde se desarrollan las actividades de los habitantes, e inclusive como se mencionó en el capítulo del barrio, el lugar que las personas llegan a sentir como parte de ellos mismos, donde los niños juegan, los adolescentes caminan y donde los adultos hacen sus actividades cotidianas llega a ser el mismo lugar donde la delincuencia se presenta.

Echeverri (1994) relaciona la calidad de vida con la delincuencia urbana, ya que menciona que es uno de los problemas que más la deteriora, y en la vida de cada persona esto llega a suceder de manera clara, ya que no se vive de igual manera en una ciudad pacifica, a como se vive en una ciudad con problemas de delincuencia.

Barrio Nuevo tiene múltiples causas en la delincuencia, contando con el 85.71% de los elementos físicos y con el 100% de los sociales, creando una relación entre ambos como lo es la falta de espacios públicos, que genera falta de relaciones vecinales y sociales.

Algo importante que se da cuenta en el apartado de los tipos de delincuencia, es que los habitantes de la zona de estudio han llegado a un punto de confort ante la situación, alcanzando inclusive delitos que pasan desapercibidos ante ellos. Resulta interesante el ver como para ellos la inseguridad existe, pero no alcanzan a percatarse de la gravedad del asunto, como es el tema de los homicidios.

Otro aspecto que genera falta de participación y cohesión social en el barrio es la falta de intervenciones urbanas, puesto que al ser un lugar deteriorado, éste debilita aún más la habitabilidad ya baja.

El mayor aspecto que genera la delincuencia es la ubicación de la zona de estudio, puesto que, se encuentra en un espacio con una dinámica humana alta, y en este capítulo se afirma en base a la teoría, que es una causa para que sucedan las actividades delictivas.

Conclusiones

Barrio Nuevo es un barrio tradicional, que se localiza al noreste del centro histórico de Silao, compacto en cuanto a su espacio delimitado física y socialmente, tiene continuidad con la traza de la ciudad y cuenta además con una propia, contiene al templo de San José y tiene un uso de suelo variado. Es importante mencionar, que el elemento ausente, es la plaza, que es un elemento importante en un barrio para poder desarrollar en él aspectos socioculturales que creen lazos entre los vecinos.

 Se identificó que la zona de estudio cuenta con un 58.31% de habitabilidad urbana, un nivel bajo que ofrece a sus habitantes un déficit en la existencia de elementos como espacios públicos y equipamiento urbano, problemas en algunas de sus secciones viales y falta de mobiliario urbano principalmente.

Se establece que en efecto existen varias relaciones entre la delincuencia que presenta Barrio Nuevo y sus habitabilidad, ya que aunque todos los elementos de la habitabilidad urbana que fueron abordados, están presentes en la zona de estudio, no quiere decir que satisfagan las necesidades de los habitantes, en nuestro caso, cada uno de ellos es un factor importante y algunos llegan a transformarse en causas del fenómeno de la delincuencia, como es el caso de los giros comerciales que al tener un exceso se torna un problema incluso para la habitabilidad al presentar una concentración en la zona de estudio.

De esta manera, nos podemos dar cuenta que, tanto es malo no contar con los equipamientos y servicios en una zona puesto que no termina de satisfacer las necesidades básicas, afectando la habitabilidad del espacio, como es un problema el contar con un exceso de variedad de usos de suelo, ya que se vuelve una zona demasiado densa en población flotante, como es el caso de Barrio Nuevo, volviéndose espacios vulnerables para problemas sociales y urbanos como la actividad delictiva.

Los delitos que se presentan en el barrio son de tipo interpersonal, tales como robos de vehículos y a casa habitación, extorsión, amenazas, consumo de droga, robos o asaltos, pelas, venta ilegal de alcohol, disparos y homicidios, mismos que suceden la mayoría en la vía pública y que los usuarios identifican fácilmente como zonas inseguras dentro del barrio.

Al ser estudiada la habitabilidad desde la estructura urbana, sus elementos brindan atributos a Barrio Nuevo, que en algunos casos se vuelven condiciones que vulneran al espacio ante la delincuencia, de acuerdo con lo establecido en la comparación con el estudio y a las zonas identificadas como inseguras. La principal condición ante el delito es el contar con un uso de suelo variado, y una versatilidad para albergar diferentes actividades, que detona hacia una dinámica urbana alta, en la cual no existe una vigilancia natural por parte de los usuarios por el sentimiento de temor e inseguridad, circunstancia de vulnerabilidad ante la facilidad de distracción.

Las secciones viales con proporciones en la cuales se experimenta el sentimiento de inseguridad, que conlleva a evitar transitarlas demeritando el atributo de permeabilidad, se vuelve una condición social vulnerable ya que, junto a la identificación de los espacios inseguros en la legibilidad, se segrega parte del espacio urbano del barrio. Por otro lado, la cercanía entre las zonas de delito y las residencias de los delincuentes, además de la accesibilidad y la existencia de vacantes urbanas en las mismas zonas, ayudan a los vándalos a contar con condiciones de escape y facilidad de actuar ante situaciones que los incite a delinquir.

Se determinó que respecto a fechas de los acontecimientos urbanos como lo es el cambio de organización interna de la ciudad y la llegada de los comercios a la zona de estudio, además del inicio del fenómeno, dichos cambios en la estructura urbana fueron un factor detonante para que el barrio fuera fragmentado, volviéndose ésta circunstancia otra de las causas de la delincuencia.

Además, los subcentros urbanos de la zona norte y La Joya trajeron consigo nuevas dinámicas y redes urbanas. Con el paso de los años, estas dinámicas fueron modificando al barrio, y las redes lo fueron fragmentando del resto de la ciudad, dejándolo en el centro de ellas. A esto se suma también la llegada de equipamiento y giros comerciales a las calles del barrio, que se convertía rápidamente en una concentración de servicios aledaños inmediatos y que a final de cuentas desencadenó en un encapsulamiento del espacio ocupado por éste.

La existencia del equipamiento y los giros en la zona de estudio ha llevado al gobierno a centrarse en dar un mejoramiento en los espacios que ocupa la mayoría de las personas, esto es en los espacios donde se encuentran dichos servicios, dejando de lado a los espacios locales del barrio, orillándolos al deterioro.

Una vez fragmentado, deteriorado y teniendo una concentración de personas tan alta, se presentaron las oportunidades de delito, tentando a los habitantes del barrio, que tenían ya problemas urbanos, a delinquir, siendo de esta manera el factor detonante para que diera inicio el fenómeno.

La delincuencia, fue la causa de un problema más, la segregación, que llevó a las personas a excluir al espacio del barrio, de su dinámica diaria, siempre y cuando tengan otra posibilidad para realizar sus actividades, además que ha llevado a catalogar al barrio como inseguro por la población no residente, a través del cual personas evitan transitar para no tener problemas.

Los problemas físicos terminaron en problemas sociales, puesto que, por ejemplo, el alumbrado público que no presenta problemas de abastecimiento, los mismos vándalos lo dañan al romper las lámparas, volviéndose así un ciclo problemático.

“Una de las principales soluciones al problema de la delincuencia es la participación ciudadana y la creación de relaciones vecinales” (Arraigada, 2000, en Vega y Mosqueda, 2015; 77)

Sin participación social y sin organización social, es difícil crear algunos otros métodos contra la delincuencia, por ende, lo que nosotros como arquitectos podemos hacer en pro a la solución de este fenómeno, es la creación de espacios públicos habitables, que apoyen y aporten a la vida comunitaria en cada espacio dentro de la ciudad, que creen relaciones sociales, relaciones vecinales, que sean espacios vividos y que generen vida.

Esta investigación no crea dichas propuestas, puesto que no fue nuestro objetivo, abriendo camino para una futura investigación, que sea dirigida hacia el diseño de espacios dentro de Barrio Nuevo que aporten a la lucha contra el fenómeno de la delincuencia que presenta, una investigación sobre espacios públicos necesarios, que las mismas personas sientan como propios, y así, hacer que este trabajo no quede solo en investigación, sino que llegue a tener propuestas urbanas de solución.

Bibliografía

Alguacil, J., (1998), Calidad de Vida y Praxis Urbana, España, recuperado el 24 de junio de 2016 de http://habitat.aq.upm.es/cvpu/acvpu_6.html

Antillano, A., (2013), El sentimiento de inseguridad. Sociología del temor al delito, Espacio abierto, vol. 22 2, 349-353.

Arzola, J., (2017), Entrevista realizada por Amador, J., el 26 de febrero de 2017, Silao, Gto.

Cárdenas F., et al, (2007), Barrio de San José: paisaje urbano y vida comunitaria. Colima, Universidad de Colima.

De la Torre, M. (coord.), (2015), Violencia, sociedad y territorio, México, Porrúa.

De la Torre, M. (coord.), (2016), Desafíos en la arquitectura del siglo XXI, México, Tlacuilo ediciones.

De la Torre, M., (2016), Guanajuato: Espacio urbano y criminalidad, en De la Torre, M. (coord.), (2016), Desafíos en la arquitectura del siglo XXI, México, Tlacuilo ediciones.

De la Torre, M., et al, (coord.), (2015), Dinámicas territoriales: Coloquio V de Investigación en Arquitectura, México, Porrúa

Diccionario Latinoamericano, 2008, AsíHablamos.com, recuperado el 26/12/2017 de http://www.asihablamos.com/word/palabra/Cholo.php

Ducci, M., (1989), Conceptos básicos de urbanismo, México, Trillas.

Echeverry, G. (1994), La violencia: Ubicua, Elusiva, Prevenible, en Ciudad y violencia en América Latína, en Carrión, F. (1993), De la delincuencia urbana a la convivencia ciudadana.

Felson, M., y Clark, R., (1998), La ocasión hace al ladrón, Londres, Fundación Democracia y Gobierno Local.

Gobierno de Chile, (2003), Espacios urbanos seguros, Chile, Andros Ltda.

Gobierno de México, (2017), Incidencia delictiva nacional, recuperado el 10 de enero de 2018 de http://secretariadoejecutivo.gob.mx/incidencia-delictiva/incidencia-delictiva-acumulado.php

González, C. et al, (1994), del barrio nostálgico a la ciudad de las masas, en Lee, J. y Celso, V. (Ed.), La ciudad y sus barrios, (pp. 14-16) México, Universidad Autónoma Metropolitana.

H. Ayuntamiento de Silao, (2015), Los Ponches de Silao, recuperado el 05 Marzo del 2017 de http://www.silao.com.mx/los-ponches-de-silao/

INEGI, (2010), División Municipal de Gto, recuperado el 09 de febrero de 2017 de  http://www.cuentame.inegi.org.mx/monografias/informacion/gto/territorio/div_municipal.aspx?tema=me&e=11

INEGI, (2010), Inventario Nacional de Vivienda, recuperado el 15 septiembre de 2017 de http://www.beta.inegi.org.mx/app/mapa/inv/

INEGI, (2013), Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad, recuperado el 15 septiembre de 2017 de http://www.beta.inegi.org.mx/proyectos/enchogares/regulares/envipe/2016/default.html

Moreno, S., (2008), La habitabilidad urbana como condición de calidad de vida, Redalyc, vol. III, núm. II, pp. 47-54, recuperado el 26 de febrero de 2017 de http://www.redalyc.org/pdf/948/94814774007.pdf

Ramírez, C., (2015), El Barrio Nuevo es un lugar sin ley, Periódico Correo, recuperado el 13 de febrero de 2017 de http://periodicocorreo.com.mx/el-barrio-nuevo-es-un-lugar-sin-ley/

Ruano, M., (1999), Entornos vitales, España, Gustavo Gili.

Trujillo, P., Velázquez, A., (2010), Silao, México, Padilla Hnos.

Un-Habitat (2008), State of the wold’s cities 2008/2009: harmonious cities, UK Earthskan consultado el 17 de diciembre de 2016, disponible en: http://mirror.unhabitat.org/pmss/listItemDetails.aspx?publicationID=2562

Urdal, H., (2006), A clash of generations? Youth bulges and political violence, international studies Quarterly, en Vega, D.,  Mosqueda E., (2015) Diferencias en la percepción sobre la seguridad pública entre los ámbitos rurales y urbanos de México, 2013, México, Porrúa.

Valladares, R., (2005), Estructura urbana y delincuencia el caso de Colima-Villa de Álvarez 1999-2002, Tesis de doctorado en arquitectura no publicada, UAA, UCOL, UG, UMSNH, Colima, México.

Vega, D.,  Mosqueda E., (2015) Diferencias en la percepción sobre la seguridad pública entre los ámbitos rurales y urbanos de México, 2013, en De la Torre, M. (coord.), (2015), Violencia, sociedad y territorio, México, Porrúa

Zúñiga, J., (2013), La Danza del Torito de Silao, historia y significado, en Tiene la Danza del Torito tres significados; data de hace 400 años, 2015, El Otro enfoque, recuperado el 28 de abril de 2017 de http://elotroenfoque.mx/tiene-la-danza-del-torito-tres-significados-data-de-hace-400-anos/

 

Juan Felipe Amador Arzola

Arquitecto residente en la empresa Constructora y Consultora Vian del Centro S.A. de C.V., egresado del Departamento de Arquitectura de la División de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad de Guanajuato.

felipe.amador.arzola@gmail.com

Norma Mejía Morales

Profesora de tiempo completo en la Universidad de Guanajuato. División de Arquitectura, Arte y Diseño, Departamento de Arquitectura. Arquitecta egresada de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Maestra en Planeamiento Urbano Regional y Doctora en Arquitectura por la Universidad de Guanajuato.

Las líneas de investigación: participación social y gestión urbana; habitabilidad del espacio urbano patrimonial y prácticas cotidianas. norma.mejia@ugto.mx

 

[1] Universidad de Guanajuato. División de Arquitectura, Arte y Diseño. Departamento de Arquitectura felipe.amador.arzola@gmail.com

[2] Universidad de Guanajuato. División de Arquitectura, Arte y Diseño. Departamento de Arquitectura norma.mejia@ugto.mx

[3] Tan solo de 1970 al 2010 se registró un incremento del 130% en la cantidad total de habitantes según datos del INEGI (2010).

[4] Pandillero, generalmente visten con ropa holgada de talla mayor a la que deberían usar, tenis, casi siempre rapados y con barba, una cadena del cinturón a la cartera. (Diccionario latinoamericano, 2008)

[5] Danza originaria de Silao, Gto. La historia contada por Zúñiga (2013), cuenta que en una hacienda antigua de Silao, probablemente la hacienda de Chichimequillas, se llevaba a cabo una fiesta en agradecimiento a las buenas cosechas que se habían tenido en ese año. Por tal motivo, se descuidó al ganado, soltándose un toro que armo la trama en la fiesta.

[6] También conocidos como “Las Iluminaciones” o la Fiesta de las Composturas a la Virgen del Patrocinio, es una tradición en Silao que tiene más de 150 años que se lleva a cabo la segunda semana de noviembre y da lugar a un recorrido donde la imagen visita los cuarteles (calles del centro) y las colonias del municipio. Las familias a cargo ofrecen ponche y alimentos a los devotos. (H. Ayuntamiento de Silao, 2015)