Décima Novena Edición Agosto 2019

RESUMEN La arquitectura habitacional es parte fundamental en la ciudad. En los últimos años ha sido más considerada particularmente si se tratan de construcciones históricas dentro de los centros de población y más tratándose de ciudades Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. El centro histórico de Guanajuato se conforma de viviendas de diversas épocas históricas y a pesar de ser conocida como una ciudad “colonial” debemos reconocer que gran parte de sus construcciones pertenecen al siglo XIX o bien, siendo barrocas, se han transformado formalmente a eclécticas con características de finales del s. XIX y principios del s. XX. El Instituto Nacional de Antropología e Historia ha realizado un catálogo de monumentos desde 1988, ahora observamos que existen viviendas no se encuentran en catálogo y otras han tenidos cambios importantes. Presentamos un diagnóstico actualizado del estado de conservación de estas viviendas que permitan darle una “puesta en valor” a estos monumentos. PALABRAS CLAVE: vivienda, habitabilidad, patrimonio cultural, s. XIX, Guanajuato INTRODUCCIÓN Antecedentes La ciudad de Guanajuato, como muchas otras ciudades mexicanas, es un muestrario histórico de lo que ha pasado en ella. Así podemos ver en la ciudad su vocación original para la que fue fundada, igualmente vemos que con el tiempo la ciudad se va haciendo de nuevas vocaciones diversas a las que fue su origen, incluso como en el caso de Guanajuato, su vocación de ciudad minera todavía continua. Es además muestra de técnicas constructivas, estilos y regionalismos que se presentan en primer lugar tratando de satisfacer las necesidades espaciales de sus actividades cotidianas y posteriormente adaptándose a las formas y modas estilísticas del momento. Los centros históricos de las ciudades se conforman de edificios importantes como los templos, basílica o catedrales, dependiendo de la jerarquía de la ciudad. Las plazas y las calles le dan forma a la ciudad, pero sin lugar a dudas son las viviendas las que hacen que la ciudad tome vida. La vivienda y la posibilidad de habitarla (habitabilidad) hacen que podamos distinguir a una ciudad en el total de sus funciones, sin embargo, en los últimos años hemos podido observar algunos cambios derivados de nuevas actividades derivadas de la posmodernidad, como es el consumismo, el turismo e incluso las nuevas actividades que surgen con la vida contemporánea. Analicemos algunas de las fases históricas que han marcado a la ciudad de Guanajuato. El poblamiento de Guanajuato se comienza a dar en el año de 1548 cuando se localiza la presencia de minas gracias a Juan de Rayas, este poblamiento se dio con pequeñas viviendas destinadas a los trabajadores de las minas [ CITATION Lou05 \l 2058 ] que se ubicaban alrededor de las instalaciones mineras, “los minerales”. La actividad minera trajo consigo la creación de haciendas de beneficio, edificaciones para vivienda, comercio, así como la administración local y los diversos templos religiosos [CITATION Cor18 \p 2-3 \l 2058 ] tanto domésticos como los de dominio popular. En una topografía complicada las haciendas de beneficio se ubican muy cerca del rio, conformándose así desde el siglo XVI y XVII, los primeros lindes de lo que hoy es considerado el centro histórico, delimitado en aquel entonces en lo que hoy se encuentra el templo de Belén al oeste hasta la calle Sangre de Cristo al este y distribuida a lo largo del río Guanajuato [CITATION Lou05 \l 2058 ]. En el año de 1741 Guanajuato recibe el nombramiento como “Ciudad”, así se comenzaría la configuración de la ciudad urbanísticamente hablando. El siglo XIX es muy importante para Guanajuato, pues junto con nuevas formas de beneficiar la plata, aparecen también nuevos inversionistas tanto ingleses como norteamericanos y aparecen las reformas en la ciudad y a sus alrededores empezando con aperturas de calles para mejorar la movilidad, pues la actividad minera permitió además la construcción de grandes e importantes edificios. El 29 de enero de 1827 se dota a la ciudad de alumbrado público. El siglo XIX entonces va a marcar los grandes aportes de los avances tecnológicos que ya estaban modificando al México independiente “moderno”, adelantos que no tardarían en llegar a Guanajuato como la electricidad, el automóvil, en la construcción el uso de los prefabricados y las influencias europeas en la construcción como lo es la utilización de acero. La arquitectura que se construye en Guanajuato durante el siglo XIX iniciará con el neoclásico posteriormente aparecen los historicismos y eclecticismos, y aunque el neoclásico es un estilo elegante y sobrio y sobre todo “académico”, la realidad es que la ciudad se cubrió de ejemplos de los otros estilos posteriores. Recordemos que el estilo neoclásico recupera formas clásicas de los griegos, romanos y del renacimiento, evita los adornos y nos presenta estructuras muy limpias y puras, sin perder algunos elementos como las columnas los entablamentos y las cúpulas, así como algunos frontones en los remates o sobre algunas puertas y ventanas. Dentro del estilo neoclásico puro y refinado, encontramos en Guanajuato tres edificios principales: el edificio de la Alhóndiga de Granaditas, al final de la calle de Pósitos, donde se encontraban desde muchos años antes diversos depósitos de grano. Así, sería muy significativo terminar la calle con un edificio de la magnitud de la Alhóndiga de Granaditas con esta función de depósito, banco, comercio y muchas cosas más de granos para el pueblo. La alhóndiga ha cambiado de uso del suelo desde hace varios años, ha pasado de ser alhóndiga, a cuartel militar, a cárcel, y ahora a museo de historia. El segundo edificio importante neoclásico se trata de una residencia ubicada en la Plaza Mayor, actualmente, a Plaza de la Paz representado por la casa del Conde Rul, edificio que actualmente se conserva en muy buen estado de conservación y actualmente destinado a museo de la ciudad. [CITATION Alc \p 9-53 \l 2058 ], El tercer edificio es un templo católico, la Santa Casa de Loreto, a un lado del templo de San Francisco, que sigue conservando su uso original y que, salvo algunos problemas de mantenimiento, se encuentra en buen estado. El eclecticismo aparece a mediados del siglo XIX, consiste en apoyarse en estilos historicistas que son reinterpretaciones de estilos pasados como el gótico, bizantino, románico y con mucha frecuencia aparecerán igualmente algunas interpretaciones exóticas orientales o como en el caso de México, prehispánicas. Así tenemos una reproducción de algún estilo pasado en la mayor parte del edificio, pero si combina varios estilos y además incluye elementos exóticos orientales, pues entonces estamos hablando de eclecticismos, que combina un poco de varios estilos. En general podemos decir que la gran mayoría de los estilos de este periodo son más eclécticos que historicistas, aunque tenga muchos de estos rastros históricos pasados. El historicismo y el eclecticismo podrá continuar como favorito hasta la segunda década del siglo XX, incluso podemos decir que existen eclecticismos muy tardíos que llegan a combinarse con el art decó o incluso con elementos funcionalistas como el edificio de la Universidad de Guanajuato que es de mediados del s. XX. Dentro del eclecticismo encontramos un estilo que por sus características orgánicas muy claras se distingue como art nouveau. De estos eclecticismos, estilos combinados incluso con los clásicos del neoclásico, encontraremos la mayor parte de los edificios en el centro histórico de Guanajuato, además de la gran variedad de residencias en el Paseo de la Presa, tema al que le dedicaremos un estudio similar a este. Los ejemplos más destacados son el Teatro Juárez, el Palacio Legislativo, el Mercado Hidalgo, muchos de los retablos principales de los templos de Guanajuato, y varias de las viviendas que se encuentran en el centro histórico que son originalmente de este tiempo o que se “modernizaron” en este tiempo cambiando sus fachadas e interiores.   Vivienda y Habitabilidad Como primer acercamiento Pineda (2017) le llama vivienda popular tradicional a aquella que está hecha con materiales de la región y emplea sistemas constructivos tradicionales, está fuera de la formación académico y es construida por el propietario o en el mejor de los casos por maestros albañiles, generalmente podríamos decir que es anónima, y su uso es popular, como su nombre lo dice. Este tipo de arquitectura puede tener antecedentes que viene de generaciones anteriores, incluso en algunas viviendas podemos distinguir aportaciones de la época prehispánica, como el uso de algunos materiales constructivos, o acomodo alrededor de patios, pero igualmente pueden tener sus antecedentes coloniales, con técnicas y aportaciones española como la integración de las artes y oficios, como la carpintería, la herrería y la albañilería que en adelante mostrarían las formas de hacer la vivienda, ahí que sean tradicionales e incluso históricas. Del Castillo (2010. pág 81-87) llama a la arquitectura popular como arquitectura contextual que se caracteriza por “el protagonismo de los materiales y de las técnicas constructivas de la zona y su adecuación a las necesidades funcionales; es práctica, ya que se ajusta a los materiales existentes y a la finalidad de la construcción”, incluso este mismo término lo aplica la Ley general del INAH (1972)para disitinguir a estas viviendas El otro término que es necesario analizar es el de habitabilidad, que es la posibilidad de “vivir” este espacio construido, para Franco (2009: pag. 63-67) ésta es determinada por las cualidades que tiene un espacio, delimitado por un ancho, largo y alto que aporten las condiciones necesarias para que se pueda vivir de una manera segura y continua. Según López (2010: pág.100-107) la habitabilidad en la arquitectura se asocia a los espacios que han de responder a las necesidades que aporte confort al usuario, en donde intervienen factores como lo formal, funcional y expresivo. La habitabilidad aporta todas las condiciones internas y externas para poder ocupar la vivienda y lo relacionamos también con la vida cotidiana de sus usuarios. En este sentido vivienda y habitabilidad van de la mano, pues desde el diseño arquitectónico se prevé que cada espacio ha de responder a la realización de una actividad y por lo tanto al cubrir con esa necesidad y función para el usuario esto lo hace un lugar habitable. Ambos conceptos son temas que atañen a los centros históricos en los últimos años pues se ha venido en detrimento junto con la arquitectura popular a consecuencia de la nueva concepción de uso que se le ha dado a los centros históricos de carácter fuertemente turístico, padeciendo cambios drásticos en su uso del suelo, en su condición de habitabilidad, en los peores casos han sufrido del abandono y por lo tanto de su destrucción, por lo que la lectura de la ciudad ha cambiado, convirtiendo al centro histórico de Guanajuato en un espacio forzado a usos de moda y a la sobresaturación de funciones, estado que afectan la conservación de estas construcciones Centrándonos al tema de la vivienda del centro histórico de Guanajuato, en el siglo XIX ya se contemplaba distintos usos del suelo de las construcciones, pues desde un principio se contemplaban las diferentes actividades, como vivienda, comercio y servicios, siendo siempre mayoría la vivienda. Actualmente el comercio y los servicios han venido ganando terreno y desplazando a la población original fuera del centro de población, esto es perder precisamente la “habitabilidad” del centro histórico. Según investigaciones de especialistas de la Universidad de Guanajuato recientemente, las principales actividades que se realizan en Guanajuato son las siguientes respecto a las actividades económicas: la actividad universitaria permanece en un 42.55% en el centro, la administración municipal un 54.5%, la administración estatal un 56.7% y la federal un 41.6%, mientras que el turismo llega a posicionarse en un 75.5% en esta zona (Álvarez & Ordaz, 2017: pág. 27-52), esto nos da cuenta de que está en descenso la habitabilidad en el centro pues cada vez se encuentra menos vivienda en el centro histórico.   Cambio de Uso del Suelo: Gentrificación El cambio de uso de suelo en el centro histórico es un tema que ha cobrado importancia en donde ya se han analizado las causas y efectos del mismo. Una de las principales causas de estos cambios es el proceso de gentrificación definida como un fenómeno que ocasiona el desplazamiento de la población original para ser sustituida por población extranjera con otro estatus económico mejor de un poder adquisitivo mayor [ CITATION Che10 \l 2058 ] generando entonces una reestructuración espacial [CITATION Her17 \p 1706 \l 2058 ], ya que en adelante se planearán servicios para cubrir las nuevas necesidades de los nuevos usuarios, incluyendo las grandes masas de turismo. Sin embargo, Navarrete (2017) señala que, dentro de los estudios realizados en el tema de la gentrificación latinoamericana se reconocen dos tipos de gentrificación; “la gentrificación sin expulsión”, esta sucede cuando no se da una sustitución excesiva de habitantes con un estatus económico inferior por otros de superior y la llamada “gentrificación en actividades productivas”, esta consiste en el cambio de uso de suelo habitacional por usos de suelo comerciales, de servicios, administrativos o mixtos. En el caso de Guanajuato viene acompañada de la turistificación en donde lo que era una vivienda es convertida en hotel boutique, museos, galerías, por mencionar algunos [CITATION Nav17 \p 61-81 \l 2058 ], pues la historia, morfología y arquitectura que alberga el centro, resulta un atractivo para que sea visitada la ciudad. Navarrete menciona que el patrimonio arquitectónico es uno de los impulsores para el turismo pues al tener algún tipo de nombramiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad o Pueblo Mágico se convierte en un lugar de apreciación. Situación que se está presentando en el centro histórico de Guanajuato que como ya se mencionó, la actividad turística es la que más uso tiene ahí, provocando que los residentes se desplacen hacia las periferias de la ciudad pues la configuración del centro histórico está hecha para atender la demanda de los turistas en mayor medida y no solo con hoteles, sino que con ello van de la mano las tiendas de artesanías, restaurantes y la apropiación del espacio público por los vendedores ambulantes aledaños a estos.[CITATION MarcadorDePosición1 \p 27-52 \l 2058 ]. La falta de atención y planeación que han tenido los centros históricos ha traído consigo además de su investigación y análisis, la elaboración de programas para tratar de repoblar o densificar estos centros de población, pues el gobierno se ha preocupado por tratar de mantener el patrimonio histórico para ofertar la ciudad y se beneficien tanto estos como el sector privado. Nuevamente parece no contemplarse el problema de la habitabilidad, sino más bien la atención del turismo. Según [CITATION Del08 \p 817-845 \l 2058 ], dichos programas contemplan cuatro características que han sido abordadas para la recuperación de centros históricos: 1) Grandes inversiones en la vía pública, 2) el discurso de beneficio de la ciudadanía cuando el sector privado es realmente el beneficiado, 3) el uso de la plusvalía al territorio en donde el sector privado es el que puede decidir su uso y por último la ausencia de inversión en barrios deteriorados habitados por personas de bajos recursos. Esto da cuenta de todo aquel patrimonio que se está descuidando por priorizar otros aspectos para que el centro histórico sea más rentable, como el turismo, incluso en este estudio que presentamos, podemos observar cómo a pesar de tener un área definida como centro histórico, se ven privilegiadas las construcciones de las calles y plazas principales de Guanajuato como la Avenida Juárez, calle Sopeña, calle de Alonso y Pósitos y alrededor de las Plazas de la Paz, Baratillo, San Fernando, San Roque y los Ángeles, saliendo de estas plazas y calles, empezamos a ver más claramente el deterioro de las viviendas y las condiciones de abandono o de transformaciones sin mucho orden.   Valor de la vivienda popular del siglo XIX: Patrimonio cultural Cuando se habla de patrimonio se refiere al conjunto de bienes, materiales e inmateriales, que son identificados por una sociedad concreta como portadores de valores culturales propios de la comunidad. Son bienes tangibles e intangibles que tienen un alto contenido simbólico (Herrea, 2017: pág. 1706-1709). Entonces, el patrimonio es aquel que le aporta identidad a una comunidad y ciudad, y pensando en que el centro histórico es por excelencia el compilador de patrimonio cultural de un lugar, en donde se concentra la vida y sus espacios tradicionales y cotidianos, los centros históricos así como los edificios considerados monumentos históricos deben de transmitir el brebaje histórico-cultural implícito en ellos, además de mantener su funcionalidad. Este aspecto es muy importante, pues partimos de la idea de que un edificio histórico y la razón de ser de la restauración, justifica no solo la conservación de un espacio, sino de la posibilidad de utilizarlo, que sea parte viviente del lugar y no pieza de museo. Bajo esta premisa podemos justificar el hecho de dejar vivos los edificios históricos, aunque sea para otro uso, siempre y cuando se utilice dejando a un lado incluso su función original, el problema se presenta cuando con este cambio provocamos la trasformación funcional de todo el centro histórico a una función terciaria de servicios. Como sea, el edificio sigue teniendo su carácter patrimonial, solo que queda un poco más expuesta a la destrucción que si se conservara como habitacional. El patrimonio cultural es portador de identidad e historia de un sitio y al mismo tiempo está dotado de valor que le reconoce desde la misma población y sus visitantes. Hablando de la arquitectura patrimonial, este valor no ha sido generalizado a todo tipo de edificaciones, pues desde la creación de la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos (1972) define los diversos patrimonios construidos que tenemos clasificándolos principalmente en arqueológicos, históricos y artísticos. Esta primera clasificación podría poner en peligro a los edificios construidos en el s. XX y que todavía tienen características eclécticas, u otros estilos posteriores de gran valor, pero que quedan fuera de la jurisdicción de esta ley. Por otro lado, la Ley del Patrimonio Cultural del Estado de Guanajuato en donde se han establecido las condiciones y características que debe poseer un inmueble para ser catalogado y por lo tanto protegido, se define en el artículo 3 párrafo VI. “Patrimonio cultural tangible: todos aquellos bienes muebles e inmuebles, espacios naturales o urbanos y los elementos que los conforman, que tengan para la población guanajuatense un valor excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o la ciencia.” Esto quiere decir que esta ley tiene un rango más amplio de protección que la ley del INAH, que son los encargados de catalogar, preservar y velar por las edificaciones consideradas como históricos y artísticos, pues se ha dejado de lado mucha de la arquitectura popular que también es parte de la historia, del imaginario urbano y la conformación de la ciudad, imperando la protección de la arquitectura considerada importante. La arquitectura popular es sometida a una revalorización que, para Cordero (2018:pág. 2-3) esto provoca que se desproteja el patrimonio con la intención de usufructo del inmueble lo cual puede traer consigo cambios que pueden afectarlo, como transformaciones formales, de identidad y valor, lo cual reside nuevamente en esta idea del desamparo de la arquitectura popular si esta cuenta con un gran valor por el simple hecho de representar la mayoría de las tipologías arquitectónicas, históricas, regionales y que también es parte del imaginario urbano en una ciudad [CITATION Pin16 \l 2058 ]. Este tipo de edificaciones forman parte de la memoria colectiva en una ciudad, su descuido puede traer como consecuencia que se modifique la composición formal urbana y que se pierda su identidad, así como el cambio de uso de suelo dejando de ser un lugar habitable que, en los centros históricos ya es un problema dado a que se convierten en zonas de comercio y servicios que no son destinados a los habitantes. Por esta razón en esta investigación presenta los fenómenos ocurridos que afectan de manera directa a la vivienda histórica popular y su habitabilidad en el centro histórico de Guanajuato, con el objetivo de dilucidar los cambios y transformaciones que han tenido por medio de un análisis tipológico y de usos del suelo de esta arquitectura, esto por medio de un registro que sirva para proponer un plan de puesta en valor. RESULTADOS Para el desarrollo de esta investigación se realizaron trabajos de campo y de gabinete. La investigación de campo consistió en recorrer y reconocer la zona delimitada como centro Histórico, según información proporcionada por INEGI. Se realizaron las investigaciones para obtener las fichas de catalogo de esta misma zona en INAH. Se ubicaron los monumentos en el plano de lotificación del INEGI y se procedió a hacer fichas de actualización partiendo de las fichas de catalogo del INAH realizads en 1988. Presentamos en este trabajo, el periodo de construcciones de vivienda del s. XIX dentro del centros histórico, sin contemplar el Paseo de la Presa, que como ya dijimos anteriormente, es parte de otra etapa del trabajo. Agregamos vivendas que no estaban contempladas en el catalogo del INAH. Dentro de los objetivos que se tienen, era revisar el estado actual de los monumentos de este periodo, la localización de edificios no catalogados, así como la revisión de los estados de conservación actuales y sus usos del suelo. Se realizaron levantamientos fotográficos de 45 viviendas las cuales no solo incluyen arquitectura popular sino también ciertos edificios emblemáticos de la ciudad con la finalidad de tener un contraste de las tipologías que da alguna forma marcaron las cualidades regionales. El trabajo de gabinete consistió en la busqueda y selección de bibliografía que aportara información enfocada al tema y ayude a comprender situaciones que se dan en el centro histórico de Guanajuato y que afectan el estado de los inmuebles, así mismo también se elaboró un plano en donde se localizan los 45 edificios con su uso de suelo actual, elaborandose fichas técnicas en donde se describe su uso de suelo, composición formal, y estado actual, lo cual ayudo a detectar estas transformaciones que han tenido cada una de las edificaciones. El levantamiento de las edificaciones dio cuenta de la situación actual en la que se encuentran estos inmuebles. En primera instancia presentamos resultados generales, entre lo que distinguimos que en nuestro muestreo, la mitad tiene un uso de suelo comercial, entre ellos tiendas de accesorios para mujeres, tiendas regalos, negocios de comida, farmacias, tiendas de ropa, zapatos y de auto servicio. El resto de las edificaciones tienen uso de suelo de servicios, vivienda y en menor medida se encontraron casos en los que hay uso del suelo mixto de usos entre comercio y servicios. Encontramos en mayor medida el uso de suelo destinado a servicios como hoteles, bancos, museos, teatros y escuelas. Los principales servicios, en su gran mayoría se ubican sobre las avenidas y calles principales del centro histórico. La vivienda, además de haber pocos ejemplares, estas están en calles secundarias y cercanas a los lindes de la delimitación del centro histórico. Debemos comentar que el 90 % de estos edificios que hemos comentado son de origen vivienda y han transformado sus usos.Presentamos a continuación un plano con la ubicación de estas viviendas con sus usos del suelo actuales. (Ver figura 1) . Imagen 1. Delimitación del centro histórico de Guanajuato. Ubicación del uso del suelo de las viviendas analizadas. Fuente: plano de INEGI con información y elaboración de Ivet López. 2019 Se aprecia que además del cambio de uso de suelo que han tenido las viviendas de habitacional a usos de servicios y misxto, reconocemos además el proceso de gentrificación, provocando el desplazamiento de los habitantes hacia la periferia. El comercio y servicio son imperantes sobre la vivienda y esta vivienda popular se está reconfigurando para adaptarse a nuevas funciones, incluyendo el uso “escondido” de habitación AirB&B. Otro factor presente en la zona de estudio que acompaña a la gentrificación es la turistificación, pues a partir de que esta ciudad obtienen el nombramiento como Patrimonio de la humanidad se convierten en un lugar de atracción de turistas y extrajeros, ambos fenómenos afectan de manera directa a la arquitectura. En cuanto al análisis tipológico de este periodo de estudio, identificamos los estilos y neoclásicos, historicistas y eclécticos, así como muchos detalles art nouveau, donde sobresale el eclecticismo. En la arquitectura que no es tan relevante como casas de importantes personajes y el Teatro Juárez, también encontramos elementos arquitectónicos así como sistemas constructivos que nos permiten realizar las clasificaciones tipológicas y las cualidades regionales de los estilos en Guanajuato. La arquitectura del siglo XIX en Guanajuato se caracterizará por tener una composición formal que consta de pilastras o columnas que delimitan la fachada, mayormente de dos niveles, en muchos casos las pilastras comienzan a partir del segundo nivel, su herrería es de hierro forjado, así mismo tambien se caracteriza por el empleo de guirnaldas y tambanillos en puertas y ventanas, capiteles de orden dórico y jonico en el caso de la vivienda estilo neoclásico, en la ecléctica se verán más ornamentadas las fachadas, con mayor número de pilastras, medallones, frontones cortados, cartelas, frisos con relieves, balaustradas, capiteles compuestos y contiene combinaciones de elementos de distintos estilos arquitectónicos. Rodapies y almohadillados de piedra, especialmente este periodo es de uso de canteras verdes, aunque encontramos también algunos de cantera rosa como el Mercado Hidalgo,así el uso de canteras en columnas y pilastras, así como los marcos y entablamentos son visibles en cantera verde. Toda esta arquitectura ha sufrido transformaciones principalmente en su composicón formal en donde se ven alterados vanos de puertas, para abrirlas a cocheras, o tapiarlas para ventanas mas pequeñas, cambios de niveles de pisos, y cambio de acabados en pisos, sustitución en losas de entrepiso y azoteas, puertas y ventanas, sustitución de materiales en fachadas como fachaletas y cerámicos, tambien se aprecian agregados como otros niveles que aunque tratan de armonizar con el resto del edificio estos develan su atemporalidad. Algunas se encuentran bastante deterioradas y con mutilaciones, principalmente en elementos ornamentales y en el aplanado. Los toldos y letreros generan una contaminación visual y resultan contrastantes con la composición del edificio, no son uniformes ni en color ni forma, ni estética. Una de las transformaciones mas comunes de los últimos años, es el uso que se les da a las azoteas para convertirlas en “terrazas”, que son bares y restaurantes que ofrecen una vista de la ciudad. Desafortunadamente, esta moda que tiene pocos años, empieza a dejar huella de abandono, cuando la terraza no funciona como se esperaba, dejando una vista de abandono y deterioro. Presentamos algunos ejemplos de algunas transformaciones evidentes en estos inmuebles. (Ver imagenes 2, 3, 4, 5 y 6) Estos ejemplos muestran la falta de importancia que se le da esta arquitectura pues a pesar de estar catalogados, algunos, se permite que se modifiquen brutalmente afectando tanto su identidad como su valor patrimonial, pues si las autoridades que están preocupadas por conservar este patrimonio no hacen nada al respecto, los propietarios solo ven su interés comercial y solo se enfocan en lo rentable que puede ser la vivienda, dejándolos sin esencia, pues ésta se va en el momento en que es destruida o alterada su forma. Por ello es importante que no solo se cataloguen este tipo de arquitectura, sino que las autoridades realmente les den esa puesta en valor, informen y eduquen a los pobladores en general sobre la importancia de estas construcciones y su valor y hagan cumplir con las normas y reglamentos para preservarlos y que no solo se queden las fachadas a manera de representación de lo que fueron. De forma particular, la puesta en valor consiste también en informar, educar y concientizar a los dueños de estos edificios del gran valor que poseen y que no sean vistos con un valor monetario sino con valor identitario y simbólico. Edificio de uso de suelo habitacional, muestra alteraciones en su composición formal, se agregó un tapiado de ladrillo rojo obstruyendo la vista de una de las ventanas en el primer nivel, se le agregaron ventanas nuevas en el segundo nivel y se encuentra cierto deterioro en el pequeño guardapolvo y pilastras. Figura 2. Inmueble no catalogado                        Fuente: Ivet López   Esta vivienda conserva sus puertas, ventanas y composición de elementos, sin embargo se muestra bastante deteriorada que si no se le da mantenimiento el daño cada vez será mayor. El tercer cuerpo es el que cuenta con mayores deterioros pues el entablamento y aplanado están en malas condiciones. Figura 3. Inmueble no catalogado Vivienda en los límites del centro histórico, presenta cambio de uso de suelo comercial e integraciones en el primer nivel, se le agregaron en dos accesos puertas abatibles, el resto de la fachada conservar materiales y composición original, no está en malas condiciones respecto a sus materiales y ornamentos. Figura 4. Inmueble no catalogado                        Fuente: Ivet López   Vivienda de las mejor conservadas a pesar de estar en los límites del centro histórico, tiene indicios que en el primer cuerpo le tapiaron los vanos originales. A pesar de estar en buen estado y tener una riqueza en ornamento representativo del eclecticismo no está catalogada.   Figura 5. Inmueble no catalogado                        Fuente: Ivet López   Inmueble catalogado, se encuentra en muy malas condiciones, todas las puertas del primer nivel han sido alteradas, y el 1er piso, no hay uniformidad en toldos y anuncios. Uso de suelo actual es comercial. Segundo nivel, abandonado. Figura 6. Inmueble catalogado                        Fuente: Ivet López   Inmueble catalogado del INAH, no cuenta con la placa que lo identifique. Construcción muy alterada y deteriorada, según datos del INAH solo conserva muros perimetrales, tiene dos terrazas como agregados, conservando solamente la fachada y en malas condiciones. Figura 7. Inmueble catalogado                        Fuente: Ivet López   CONCLUSIONES El centro histórico de Guanajuato es uno de los espacios más concurridos y queridos, pero también es un espacio que es violentado constantemente. Por ser el lugar más antiguo, se afectan distintos aspectos, uno de ellos es la arquitectura, pues con el desarrollo de las ciudades se va cambiando la perspectiva de identidad, la funcionalidad y vocación y por supuesto el uso del centro histórico, que por consiguiente tiene que responder a los requerimientos que se necesiten en el momento. El desarrollo de la investigación permitió comprender las siguientes situaciones: La arquitectura del siglo XIX y la de principios del s. XX tiene cualidades muy características que le dan la imagen a la ciudad, ya que mucha de la arquitectura barroca fue destruida para ser sustituida por esta nueva, o bien fue transformada por los modelos de moda. Los materiales y sistemas constructivos hacen que se tenga una identidad muy clara de esta arquitectura. Dentro de la arquitectura histórica de la ciudad de Guanajuato, representan estas viviendas la mayor cantidad que tiene la ciudad en estos estilos neoclásicos, historicistas y eclécticos. La arquitectura popular representa una de las tipologías más importantes en los centros históricos, ayuda a que uniformice la imagen urbana, siendo que esta cuenta con mayor cantidad de construcciones en toda la delimitación del centro histórico, por lo tanto, el trabajo de puesta en valor debe ser enfocado desde las autoridades hacia la población para frenar estos cambios que afectan no solo a la estructura y composición del inmueble, sino que también a la identidad que le aporta al lugar, a sus habitantes y a la identidad de la misma construcción. No tiene sentido catalogar edificaciones, elaborar toda una normativa y planes de desarrollo o parciales del centro histórico para el cuidado de éstos si sólo van a quedar en fichas técnicas, pues las instituciones encargadas del resguardo no muestran competencia e interés en la preservación del patrimonio de los centros históricos, Se les ha permitido a los propietarios hacer lo que quieran con las construcciones sobre todo en la arquitectura habitacional popular que, aunque estén catalogadas no se le da el valor que tienen. La afectación de la vivienda popular no solo queda en la estructura física de la construcción, sino que también viene acompañada del cambio de uso de suelo como consecuencia de la gentrificación que se está presentando en la ciudad, promoviendo consigo que el centro deje de ser un lugar habitable pues impera la actividad económica y hace que los habitantes originales vayan en busca de otros lugares. El turismo y sus servicios representan un uso importante para la ciudad y las transformaciones, parecen girar alrededor de esta actividad, como hoteles, hostales, tiendas de artesanias, restaurantes, entre otros. La actividad de los estudiantes en el uso de viviendas, parece no tener tanta importancia como para generar habitación de renta para turistas, ejemplo, el Air B&B, que ha hecho desplazar a estudiantes a la periferia para que sus viviendas ahora arregladas sean hoteles. Con el análisis realizado a ciertos edificios del s. XIX, nos dimos cuenta de que lo edificios más emblemáticos del centro histórico de Guanajuato estan ubicados sobre avenidas y calles principales y estos son los más cuidados por los acontecimientos ocurridos en ellos o por pertenecer a personajes importantes dentro de la historia y estos mismo inmuebles son destinados a los turistas o personas con alto poder adquisitivo, que vendrian a ser los museos, teatros, hotel boutique y restaurantes, mientras que la arquitectura popular es destinada para uso comercial como tiendas de oxxo, artesanias, tiendas de regalo, principalmente. En las calles secundarias, así como la poca vivienda que hay localizada en los extremos del centro histórico hace suponer que esta es otra razon por la cual no se le da importancia ni valor, ni mantenimiento. Finalmente se observa que esta arquitectura no pierde valor como tal, sino que adquiere otro sentido, otro significado, localizándose una yuxtaposición tanto de identidad como de valor determinadas por el uso e ideales en cada generación, así como por el estilo de vida, que muchas veces se ve influenciada por la demanda de la sociedad con el afán de cubrir las necesidades que se tengan en el momento y que a su vez puede generar la segregación de personas con un bajo poder adquisitivo, pues estas demandas no solo convergen en la edificación sino que también al espacio público que normalmente se ve apropiado por vendedores ambulantes. Lo que nos tiene quedar muy claro en el proceso de conservación es que los edificios pueden perdurar mientras se les cuide y las actividades van y vienen nuevas, pero estos inmuebles siempre tendrán la capacidad de cambio mientras los tengamos, ya destruidos, no se puede hacer nada.   BIBLIOGRAFÍA Alcocer, A. (1988). 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