Tercera Edicion Mayo 2007

  En el entendido de que la creatividad es un elemento indefectible para el desarrollo del Diseño, conociendo la historia de la Educación en México, su presente y su posible prospectiva, y al hacer algunas reflexiones, la pregunta ineludible es: ¿cómo hacer para armonizar los productos de la educación en México, hasta el nivel medio superior, con el perfil que requiere un joven que desea cursar una carrera universitaria cuya principal cualidad debe ser la de un joven sumamente creativo? Las principales características, entre otras, del Sistema Educativo en el México del S.XIX eran: “Se establecían programas y sus contenidos. Señalaba el método de enseñanza, consistente en informar, hacer repetir y evaluar. Daba mayor importancia al objeto con deterioro del sujeto. Se centraba en el maestro y evitaba las diferencias individuales. Ofrecía dos mundos distintos: la escuela y la vida. Única e igual a todos los estudiantes en el ámbito institucional. Autoritaria y con una disciplina muy estricta. Era un auténtico privilegio de familias ricas, pues la instrucción pública era muy escasa.”1 A finales del S.XIX y principios del XX, en Europa y Estados Unidos, el panorama cultural, político, social y económico, generaban cambios radicales que influyeron de forma decisiva en la manera de pensar y ver la vida. El ámbito de la educación, no permaneció al margen y se gestó lo que se le llamó “la nueva educación” en cuyo postulado principal se consideraba un cambio de actitud común frente a la educación global, desde la primera infancia. En 1915 y 1916 en México se realizaron congresos pedagógicos estatales cuyos temas fueron: El centro ya no es el maestro, sino el estudiante. Libro de texto para aritmética, geografía, historia, ciencias físicas y naturales y geometría. Aplicación de resúmenes sin aprenderlos al pie de la letra Transformar la enseñanza memorista en experimental Acostumbrar al alumno a encontrar por sí mismo los verdaderos resultados Seleccionar por oposición al profesorado Inmovilidad y jubilación de profesores. Coeducación La Universidad como institución donde el entendimiento funciona como guía de la investigación y la enseñanza.   A la fecha en México, se siguen discutiendo estos planteamientos en los congresos nacionales de educación como algo novedoso y con expectativas de implementación, o se aplican de manera parcial, no siempre de manera afortunada, en algunos colegios privados. Cuando fue fundada la SEP, el Departamento de Bellas Artes, tenía como misión fomentar y ampliar la cultura nacional. Para Vasconcelos educar era sembrar gérmenes de cultura, moral ciudadana y sensibilidad artística, visión cargada de buenas intenciones, sin embargo resultó utópica, ya que un maestro capitalino ganaba $40.ºº al mes, $25.ºº el provinciano, un soldado $92.ºº, una mecanógrafa $50.ºº y un cochero $40.ºº, relación que a la fecha continúa más o menos en las mismas proporciones, y ya se vislumbraba la burocracia, la importancia de la actividad del funcionario sobre el maestro, el culto al reglamento en detrimento de la creatividad, en deterioro de un Sistema Educativo democrático, sólido y equitativo. En México, en cada periodo presidencial, el tema de la educación, ha sido llevado de un lado a otro abanderando intereses muy peculiares y particulares, caso representativo el de Luis Echeverría que aportó, desde luego, su propio proyecto de reforma educativa, creó una Comisión Coordinadora cuyo trabajo pudo haber sido de gran valía, de no haber sido por el hecho de iniciar las acciones aún sin contar con una estrategia definida; comenzó la época de la modernización de la educación mexicana, se le dio énfasis a la educación popular, se abrieron una gran cantidad de centros tecnológicos, se incluyeron aspectos vanguardistas como la promoción de una consciencia crítica, experimentación con métodos flexibles, el análisis y la inducción en lugar de la memorización. El resultado fue una reforma de superficie que fracasó, posiblemente la introducción de programas, textos y material fue impuesto autoritariamente, sin permitir la capacitación y conquista de la buena voluntad de los maestros. El asistir rutinariamente a la escuela, no representa en sí la oportunidad de que el estudiante haga uso de su capacidad de raciocinio, reflexión y análisis, ni la posibilidad de relacionarse críticamente con su contexto. Actualmente llegan los jóvenes a las universidades con la consigna personal de estudiar una carrera generalmente sólo para resolver sus futuros problemas económicos, para algún día formar parte del universo consumista. Esto nos demuestra que no fueron capacitados, estimulados y preparados para la vida durante toda su formación escolar previa a la universidad; siguen esperando la recompensa de la calificación, no como reflejo de sus capacidades creativas e intelectuales, sino como un requisito para escalar el siguiente grado; les da miedo en su gran mayoría el contestar a una pregunta o formularla si no están seguros de la respuesta; les cuesta un inmenso trabajo relacionar la teoría con la práctica, ya que esta requiere de un proceso de reflexión y síntesis. Esto se ve reflejado en las tristes cifras que presentó recientemente la UNESCO respecto a las evaluaciones en el dominio de capacidades matemáticas y del lenguaje que nos ubica en el lugar 48 de 125, sin considerar, obviamente, lo referente a escenarios artísticos y creativos, ya que estos difícilmente son abordados en nuestro sistema educativo primario, secundario y medio superior. Bajo este panorama, que reto difícil enfrentamos los responsables de conducir el aprendizaje en disciplinas creativas en México. En el medio educativo, no basta promover la habilidad manual ni fomentar el almacenamiento de conocimientos históricos y teóricos, los procesos son castrantes y deformantes al estimular la memorización e imitación más que la reflexión. A mis alumnos de 2° semestre, en el Taller de Diseño Básico en la Licenciatura en Diseño de Interiores, les pido que dibujen en un lapso de 3 minutos una casa, sin dar más indicaciones. El resultado es que el 90% dibuja la casa típica que durante no sé cuantas generaciones nos han enseñado las maestras en el jardín de niños: casa de dos aguas, con un triángulo para el ático, dos rectángulos con sus respectivas ventanas cuadradas unas con cortinas y otras sin ellas y por si fuera poco con el caminito al lago y el árbol de manzanas. (muy pocas casas en México tienen ático, camino a un lago muy cercano o árboles de manzanas). El que el alumno tenga que imitar los aciertos o errores del maestro, lo llevan a la imposibilidad de tomar sus propias decisiones. Es necesario educar la sensibilidad, la creatividad y la reflexión, de ser así, aunque el joven no pise las aulas de una Universidad, tendrá las herramientas necesarias para desarrollar ideas y productos creativos que le permitan una vida plena, con mejores alternativas y las Escuelas de Diseño nos preocuparíamos tanto por los resultados como por los procesos.   1ORNELAS, Carlos. EL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO. La transición de fin de siglo. CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA ECONÓMICAS. NACIONAL FINANCIERA Y CENTRO DE CULTURA ECONÓMICA. MÉXICO 1995 Reimpresión 1996    

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